
En diciembre 27 de 2005, se celebró en el celebre lugar conocido como Cubil-Guajazo, un festival de Rock como hace tiempo no se había visto. Los motivos eran mi visita a México y el placer de estar juntos.
Los organizadores del evento, pues los siempre bien agraciados GUAJAZOS y la parte lúdica del CIRCO BEAT. Personajes enteramente conocidos en el mundo blogguero y a quienes no me cansaré de agradecerles tan especial detalle.
El Cubil Guajazo es una casa ubicada en los suburbios de la MacroUrbe conocida como CD de México. Un lugar pintorezco cercano a la Avenida Central en la zona norte de Aragón (corrijanme si me equivoco). Este especial lugar es un recinto de ensayo de la banda que le da nombre, y también albergue de los hijos del Coto desvalidos. Una batería azul turquesa está montada permanentemente acompañada de micros, amplis y otros artilugios, lo necesario para construir un buen Rock, nada panameñón, por supuesto.
Cuando llegué al Cubil fui recibido por los organizadores, a quienes me dio muchisimo gusto ver, pues de un año atrás no había tenido el chance. En una mesita descansaba una canasta de tacos de diferentes sabores que enseguida me miró con amor. Alrededor, los utensilios necesarios para hacer llegar el taco bien preparado hasta tu boca. A 45 grados (DEG) de la canasta se encontraba el altar mayor: una tinaja llena de chelitas en proceso de enfriamiento. Finalmente en el interior, el escenario montado para que la tarde se cubriera de buen coto y buen rock.
Internamente, el Cubil-Guajazo tiene sus paredes con algunas imágenes de alto culto, El Dios Cotorro aparece en puntos visibles con cuadros laterales alusivos a bellezas de calidad incomparable. Los Guajazos le rinden culto al Dios Cotorro y utilizan las Bellezas para recibir inspiración.
La comilona fue lo primero, los tacos estaban al punto y los disfruté como nunca, pues hace tiempo que dejaron de pertenecer a mi canasta básica. El Rock empezó, con un super acoplado bautizado como GuajaBeat. Muy buen Rock, perfecto preámbulo, Beto "El Guarani" con Rizos, Charkil y el Artopisto Mirsha. Después una invitación para su servilleta al palomazo. A punto de derramar lágrimas, pues los muchachos se esmeraron en montar rolitas que yo pudiera cantar, además de las que sacaron para deleitar mis oidos.
Más tarde, Los Guajazos. A tomar el escenario con su ya tan conocido estilo desbordante, El Pooh al bajo con Mirsha en la Guirra Lider, Magalo de Showmen a la Voz, Guirra y Teclados, con el incansable Charkil, quien nunca dejó los tambores callar. Haciendo lujo del buen gusto, los Guajazos hicieron que la tarde, acompañada de Chelas, Tacos, amigos y su buen Rock, se convirtiera en un instante digno de ser recordado.
Aprovechando la asistencia al coto de el Buen "Loco", no podía faltar la parte culminante, "Un Padre Nuestro", aquella plegaria que tantas veces nos haría parecer estruendosos ante los demás, aveces originales y algunas otras hasta enfermos fundamentalistas. Qué más dá. Nosotros sabemos por qué lo hacemos, siempre buscaremos escuchar el Gospell del Loco, resitando a modo de ferviente creyente, su acto de fe. Acompañado como ya es costumbre por coros del Personal, los músicos y los que nunca lo habían escuchado. Esa es nuestra banda, una gran familia que persiste a pesar de las distancias, la falta de tiempo ó ganas; a quienes el Coto y el Rock han mantenido unidos fisica y espiritualmente.
Los palomazos llegaron después, todos aquellos que antes había pescado una guitarra, un bajo, un micro ó un tambor, lo hicieron de nuevo. Y así realizamos muchas combinaciones, recordamos muchas rolas y convivimos en lo que siempre fue nuestro elemento. El Coto siguió y siguió, la tinaja se rellenó en muchas ocasiones. Mucha banda siguió llegando y el alcohol y la euforia se fueron mezclando con la noche. Mil instantes para recordar, muchas personas que querer y el sentimiento de no dejar que se pierdan.
Si algo bueno dejó el SabuFest además de ser un gran coto, fue la vibra de seguir vivos y juntos, la manera no importa, pasa el tiempo y seguimos los mismos, y nueva sangre se acopla a nuestro Coto. Todos son siempre bienvenidos.
Yo no tengo palabras para agradecer a la gente que se encargó de organizar este Fest, sólo puedo decirles que no fue para mí, sino para todos nosotros. Y a aquellos que con sus Blogs me hicieron la vida más fácil estando lejos de casa, los voy a tener siempre en un altar.
Cuatotes, sí LostChacas existe es gracias a ustedes. Los invito a que no dejen de verse pues son una banda bien chingona, incomparable, a nadie le dura tanto el Coto (apesar de que es eterno). Y esta fraternidad tiene Coto para dar y regalar.
Gracias a Circo Beat, a los Guajazos y asus respectivos blogs. Gracias a toda la banda que se pudo lanzar a Ecatepunk para darle vida a este Coto.Y a todos los que quisieron estar, sólo les puedo prometer una próxima vez.
Un abrazo a todos, y les dejo las fotitos que mi cámara tomó.
Sean Felices, Coto Forever.
METAL!!!
Fotos del Sabufest