Chale, ya tiene casi un mes que nadie sube nada al pobre Lostchacas. Qué abandono… qué tristeza.
Para refrescarlo, y quitarme algo de culpa, les cuento que ya no edito sobre futbol y otros deportes, sino que ahora he pasado –involuntariamente– a cubrir el mundo de los famosos. Si el soccer ya es banal, la farándula es peor, pero bueno, ese es mi trabajo y hay que comer.
Quizás no les interese, pero algo había que subir. La cosa es que entrevisté a Susana Zabaleta, a quien respeto por una sola cosa: su actuación en la película
Sobrenatural, una joyita del cine de terror mexicano que sí da miedo –la última vez que la vi tuve pesadillas–.
En fin, la mujer en cuestión es muy cotorra y está zafada, recibe dos llamadas a alguno de sus celulares cada 10 minutos y le canta
a capella al ‘maestro’ Manzanero. Intentaré subir algunas fotos y, bueno, también incluiría la nota original, pero la neta me da pena… aunque no pierdo nada, porque es casi seguro que Lostchacas ha perdido a sus dos lectores.
NO TEMASSusana Zabaleta es una mujer impactante, bella y muy inteligente, cuya personalidad te envuelve como un torbellino. Con todo, no hay nada qué temer, pues en realidad ella no es una estrella inalcanzableVíctor Serrano LiraCuriosamente, a Susana Zabaleta le molesta que los hombres se sientan intimidados ante su presencia, aunque, de alguna manera, es inevitable. “De repente los hombres están un poco temerosos, porque no saben cómo tratarnos”, asegura la coahuilense, mientras te hipnotiza con la mirada.
La ex jueza del programa ‘Cantando por un sueño’ percibe una dosis de temor en el sexo masculino: “Sí, los veo un poco asustados, porque veo muy pocos hombres seguros con respecto a la mujer; son seguros en muchas otras cosas, pero en cuanto a una mujer o una relación les ha sido difícil. Y es cierto, porque no se las hemos puesto fácil”.
Zabaleta, quien ha forjado una carrera muy exitosa gracias a su impresionante talento, también se ha ganado a pulso cierta fama de femme fatal en el medio artístico, pues su despliegue de sensualidad se encuentra ligado con su trayectoria. Con todo, existen momentos en que ella se aleja de esa categoría y analiza su posición como mujer mexicana: “Creo que vamos ganando terreno, con comprensión y respeto. El respeto ha tardado siglos en llegar, pero creo que en este momento estamos en una época de diversidad impresionante”.
¿Conquistarla…? no es imposibleComo la sensualidad, el buen humor es inherente en Susana. Cuando se le pregunta cómo debe ser una hombre para que ella se sienta atraída, bromea: “Te voy a decir como dicen todas las compañeras: ‘Debe ser inteligente y sensible…’ ¡No!, primero divertido, porque si me la paso bien está padre. Por ejemplo, Armando Manzanero, quien a sus 71 años es tan divertido… Y es que no sabes, bas

tan unos minutos de estar con él para que te ataques de la risa.
–¿Y además de ser divertido?”Que sea alto, para que me pueda cargar. Y fuerte. Que abrace bien, que sea comprensivo, paciente y que me escuche, porque luego con el futbol se atontan. Si es inteligente o no es algo que descubres mucho tiempo después. La gente va descubriendo hasta qué punto su pareja es sensible o inteligente… y hasta buen amante, porque eso no se percibe en la primera noche. El tiempo lo dice, pero si en el ‘inter’ te diviertes eso nadie te lo quita”.
–¿Qué más te gusta de un hombre?Me gusta que tenga manotas, me encantan. Ya si tiene buena pompa pues qué maravilla. De lo demás, de la inteligencia, te das cuenta. Yo me he topado a tanta gente que pensaba –y últimamente más– que era inteligente y sólo platicas unos minutos y dices ¡ay…!”
Susana sabe bien que no le gusta de un hombre. En particular, le exaspera la intolerancia: “Que sea radical me da mucha flojera, que diga ‘es esto y san se acabó’. Aunque todos lo somos, yo trato de no ser radical; cuando no comprendo a alguien se lo digo, pero también lo respeto.
La cantante y actriz, quien próximamente se presentará en Japón –en Tokio, Kyoto y Osaka– junto con Armando Manzanero, no soporta la cerrazón a la hora del amor: “Detesto que tenga problemas en la cama y te diga ‘eso a mí nunca me ha pasado’, ¡qué hueva! O sea, en lugar de decir ‘no tengo ganas’ que invente pretextos… todo ese rollo problemático me da mucha flojera.
He ahí. El estilo no me gusta, pero me tiraron línea y tuve que ponerme flojito. Espero que el Sabu le siga dando con fe al teclado y el Chalico se decida a contarnos sobre su nuevo viaje por España, y claro, también que Mendioli escriba algo. Nos vemos pronto.